sábado, 31 de julio de 2010

Severn Suzuki

Si todos hicieramos lo mismo...
Hola, soy Severn Suzuki y hablo por ECO (Environmental Children's Organisation), Organización Infantil del Medio Ambiente. Somos un grupo de niños de 13 y 14 años de Canadá intentando lograr un cambio.Recaudamos nosotros mismos el dinero para venir aquí, a cinco mil millas para deciros a vosotros, los adultos, que tenéis que cambiar vuestra forma de actuar.
Al venir aquí hoy, no tengo una agenda secreta. Lucho por mi futuro.
Perder mi futuro no es como perder unas elecciones o unos puntos en el mercado de valores. Estoy aquí para hablar en nombre de todas las generaciones por venir. Estoy aquí para hablar en defensa de los niños hambrientos del mundo cuyos lloros siguen sin oírse, estoy aquí para hablar por los incontables animales que mueren en este planeta porque no les queda ningún lugar adonde ir.No podemos soportar no ser oídos.
Tengo miedo de tomar el sol debido a los agujeros en la capa de ozono, tengo miedo de respirar el aire porque no sé qué sustancias químicas hay en él. Solía ir a pescar a Vancouver con mi padre hasta que hace unos años encontramos un pez lleno de quistes cancerigenos.Y ahora oímos que los animales y las plantas se extinguen cada día, desvaneciéndose para siempre.
Durante mi vida, he soñado con ver las grandes manadas de animales salvajes y las junglas y bosques repletas de pájaros y mariposas, pero ahora me pregunto si existirán siquiera para que mis hijos los vean. ¿Tuvieron que preguntarse ustedes estas cosas cuando tenían mi edad? Todo esto ocurre ante nuestros ojos y seguimos actuando como si tuviéramos todo el tiempo que quisiéramos y todas las soluciones. Soy solo una niña y no tengo todas las soluciones, pero quiero que se den cuenta: ustedes tampoco las tienen.
No saben como arreglar los agujeros en nuestra capa de ozono, no saben como devolver a los salmones a aguas no contaminadas, no saben como resucitar un animal extinto y no pueden recuperar los bosques que antes crecían donde ahora hay desiertos. Si no saben como arreglarlo, por favor, dejen de romperlo.
Aquí, deben ser delegados de gobiernos, gente de negocios, organizadores, reporteros o políticos, pero en realidad sois madres y padres, hermanos y hermanas, tías y tíos, y todos vosotros sois el hijo de alguien. Aún soy solo una niña, y sé que todos somos parte de una familia formada por cinco billones de miembros, de hecho por treinta millones de especies, y todos compartimos el mismo aire, agua y tierra. Las fronteras y los gobiernos nunca cambiarán eso. Aún soy solo una niña, y sé que todos estamos juntos en esto y debemos actuar como un único mundo tras un único objetivo.
En mi rabia no estoy ciega, y en mi miedo no estoy asustada de decir al mundo como me siento. En mi país derrochamos tanto… Compramos y despilfarramos, y aún así los países del Norte no comparten con los necesitados. Incluso teniendo más que suficiente, tenemos miedo de perder parte de nuestros bienes, tenemos miedo de compartir. En Canadá vivimos una vida privilegiada, plena de comida, agua y protección. Tenemos relojes, bicicletas, ordenadores y televisión.
Hace dos días, aquí en Brasil, nos sorprendimos cuando pasamos algún tiempo con unos niños que viven en la calle. Y uno de esos niños nos dijo: "Desearía ser rico, y si lo fuera, daría a todos los niños de la calle comida, ropas, medicinas, hogares y amor y afecto". Si un niño de la calle que no tiene nada está deseoso de compartir, ¿por qué somos nosotros, que lo tenemos todo, tan codiciosos? No puedo dejar de pensar que esos niños tienen mi edad, que el lugar donde naces marca una diferencia tremenda, que podría ser uno de esos niños que viven en las favelas de Río; que podría ser un niño muriéndose de hambre en Somalia; una víctima de la guerra en Oriente Medio o un mendigo en India.
Aún soy solo una niña y se que si todo el dinero gastado en guerras se utilizara para acabar con la pobreza y buscar soluciones medioambientales, qué lugar tan maravilloso sería la Tierra. En la escuela, incluso en el jardín de infancia, nos enseñan a comportarnos en el mundo. Ustedes nos enseñan a no pelear con otros, a arreglar las cosas, a respetarnos, a enmendar nuestras acciones, a no herir a otras criaturas, a compartir y no ser codiciosos. ¿Entonces por qué salen fuera y se dedican a hacer las cosas que nos dicen que no hagamos? No olviden por qué asisten a estas conferencias, lo hacen porque nosotros somos sus hijos.
Están decidiendo el tipo de mundo en el que creceremos. Los padres deberían poder confortar a sus hijos diciendo: "todo va a salir bien", "esto no es el fin del mundo" y "lo estamos haciendo lo mejor que podemos" .Pero no creo que puedan decirnos eso más.
¿Estamos siquiera en su lista de prioridades? Mi padre siempre dice: "Eres lo que haces, no lo que dices". Bueno, lo que ustedes hacen me hace llorar por las noches. Ustedes, adultos, dicen que nos quieren.
Os desafío: por favor, haced que vuestras acciones reflejen vuestras palabras.

jueves, 22 de julio de 2010

Un mal día

Hoy me he levantado triste. Sentía como un vacio en el estómago, como un agujero negro.
Pasando por el pasillo me he mirado en espejo y he visto mi rostro cansado y con ojeras, los ojos estaban brillantes con las lágrimas apunto de salir. Y en ese momento, estando a solas conmigo misma, me he puesto a llorar.
A partir de ahó lo veía todo gris casi negro. Se me habían quitado las ganas de comer, de dormir, de pensar, de hablar, en realidad, se me habían quitado las ganas de todo. Asumí que el día no iba a ser mejor. Era un mal día. Como cualquier otro.
Malos días. Todo el mundo los tiene, algunos más veces que otros pero todo el mundo ha tenido un mal día.
A nadie nos gusta tener un mal día. En los malos días todo sale del revés, te enfadas y acabas por tener dolor de cabeza. Es lógico que ha nadie le guste.
Sin embargo, no creo que sea del todo malo tener un mal día. Quiero decir que son días en los que indirectamente sacamos afuera todo lo que llevabamos dentro, por simple e insignificante que fuera. Somos como los bebés, que al no tener memoria temporal, no se acuerdan de cuando les ha pasado algo, se lo guardan y puede que a las dos semanas lo saquen de lleno al exterior y nadie sabe porque. Y creo que es eso lo que nos pasa a nosotros, que un cúmulo de cosas acaba por rejuntarse y hacer una sola, grande y molesta. Y que necesariamente tiene que salir afuera.
Porque si nada nos afectara no estaríamos vivos ¿no?

Por eso creo que si solo es un mal día, dejarlo correr. No intentar estar bien o intentar que tu amigo no pase un mal día. No, dejarse llevar, dejar que tue cuerpo y tu mente se liberen de esa carga que creíamos que no llevabámos encima. A veces es bueno estar triste y llorar un poquito. Es importante para estar bien con uno mismo.
Y lo digo yo, que según toda la gente que me conoce, soy la persona con más alegría y energía del mundo.

Por eso disfrutemos de los buenos días y aprovechemos los malos.

domingo, 18 de julio de 2010

Tengo miedo

Si, es cierto, tengo miedo. Pero miedo de un montón de cosas, de tantas que no podría hacer una lista larga. Y no me importa nada decirlo: Para todos esos '' falsos valientes'' ¡Si!¡Tengo miedo!
Me da miedo ir a casa sola de noche, me da miedo levantarme a por agua y que todo este a oscuras, me da miedo beber y no acordarme de nada al día siguiente, me da miedo enfrentarme a situaciones que me aterrorizan, me da miedo que a mis amigos les pase algo, me da miedo que mi familia sufra, me da miedo el cambio climático, me da miedo ir en avión, me dan miedo las atracciones de portaventura, me da miedo cruzar los pasos de zebra, me da miedo cuando el mar esta en bandera amarilla, me da miedo el que tiene el poder, me dan miedo los espacios cerrados. me dan miedo las serpientes, las arañas, la violencia, las guerras, las armas, las ideas, la incultura, las palabras, el mal uso de ellas, la crueldad, la frialdad..... Me da miedo tener miedo.
Pero ¿sabeis qué?, una persona valiente no es aquella a la que no tiene miedo a nada, sino la que consigue efrentar sus miedos por mucho pavor que le provoquen.
Asi que hoy va por todos esos valientes que son héroes día a día.

lunes, 5 de julio de 2010

San Fermin

¡Wow! ¡Llegan las grandes fiestas a Pamplona! Del 6 al 14 de Julio seremos la ciudad de la bebida, la música, los toros, las peñas, los potes, los almuerzicos, las meriendas, las noches locas, el encierro, los fuegos, las barracas, los bocatas, el pobre de mí.... ¿Qué más podemos pedir?
No olvidemos los colores de esta fiesta, el blanco y el rojo. Supongo que todos sabremos la historia, pero por si acaso aquí os la dejo: San Fermin fue un obispo que impulsaba el arte de la predica. Tras oponerse a la doctrina cristiana fue encarcelado y, finalmente, decapitado. De ahí el pañuelico rojo en el cuello y la vestimenta blanca de la ropa blanca que usaba para predicar.
Curiosamente, esos colores representan las dos caras de sanfermin.
San Fermin es una fiesta en la que se homenajea a este copatrón de Navarra, en la que día 6 se va al chupinazo, después a echar el pote y el frito, a eso de las dos se come, después unos a los toros y otros a la siesta. A la tarde se acude a la salida de las peñas y cada uno se une a la que quiera, siguiendo su recorrido por distintos bares. Paralelo a esto están los diferentes espectaculos para niños, jóvenes y mayores. A las once, el bocata y a ver los fuegos. Más tarde si a uno le apetece podrá asistir a los diferentes conciertos y salir de fiesta hasta el amanecer.
Esta descripción la podría atribuir al color blanco, lo que de verdad simbolizan los sanfermines es esto y no hay más. Por eso el blanco, un color puro y sin manchas.
Por otro lado, los sanfermines son un pretexto para descontrolarnos del todo. A la mayoría de la gente que viene le da exactamente igual que sea una fiesta para homenajear al copatrón ( que no patrón) de Navarra, el chupinazo es el pistoletazo de salida para ese descontrol. Ahora, muchas de las personas han cambiado el pote y el pintxo por beber y beber sin parar. A eso de las dos unos comen, otros se quedan tirados por alguna acera, otros siguen bebiendo... Y luego a los toros a seguir bebiendo y, en mi opinión, a acudir a una matanza animal, para que la gente se desate. La salida de las peñas, este año va a ser totalmente diferente. Las peñas están siendo dura e injustamente maltratadas por nuestra alcaldesa. Y como respuesta unas pancartas negras con los siguientes lemas: '' Por unos sanfermines participativos'', ''por unos sanfermines populares'', ''no más ataques a las peñas'' y ''libertad de expresión''. Y durante la salida, no se tocará ningún tipo de música en las txarangas.
Los espectáculos se han reducido casi a la mitad y los que quedan no son ni la mitad de buenos que antes, pero por lo menos siguen siendo para todas las edades. A las once bocata y fuegos. Eso si que no se ha perdido, todo el mundo tranquilo y junto para ver de los fuegos con el bocata.
Luego, para algunos, sería imposible asistir a cualquier concierto debido a la poca variedad de grupos que hay. Sobretodo porque no han traído a muchos porque este gobierno sabría la de muchas críticas que recibiría por su parte. Y más que críticas, verdades.
Y la noche. Las noches más locas del año. Dónde muchos acaban en noches fatídicas por la tasa de alcohol en sangre, peleas, desmayos, lloros, agobio y, sobretodo, bebida y droga, mucha droga.
Chicos aprovechándose de chicas de 14 años que salen por primera vez, que al final acaban en el hospital porque tenían algo en el cubata. Niñat@s perdid@s por Iruña, que te preguntan a ver donde está Jarauta, aguantar la borrachera de tus amigos y llevarles a casa y viceversa, los ligues que siempre te acaban jodiendo en algún momento.... Beber, drogarse, drogarse, beber, beber, beber, ligar, perder la noción del tiempo, no saber llegar a casa.... y la bendita resaca.
Esa podría ser una buena noche de sanfermines...
Y por no decir que ya no se puede ir a las barracas que están en el quinto pino de Iruña.
En fin que no todo es bonito ¿no?. Me da pena que poco a poco se vaya perdiendo la esencia de los sanfermines y la gente acabe viniendo solo para salir, beber, el rollo de siempre.
Bueno pero, a pesar de todo, os deseo buenas vacas y si venís, unos buenos sanfermines!

sábado, 3 de julio de 2010

Íbola

Ayer me lo contaron y hoy sigo sin saber como tengo que reaccionar. Y lo único que me ha salido es una despedida. Pero de esas que te gustan, de las buenas…
Tu vida ha sido corta y tu camino pequeño pero tus pasos han sido tan grandes como tus metas. Y tu corazón igual de radiante que tu sonrisa.
Siempre me decías que te hubiera gustado vivir otra vida, pero, que más da como haya sido la tuya, te vas convertida en una luchadora nata igualmente. Sin ni siquiera envidiar al guerrero más fuerte.
Te lo dije, creo que nunca más volveré a conocer a nadie como tú y sabes que no es porque pertenezcas a otra raza, otra cultura, otro país, otra religión, sabes que no es por eso. Eres ese tipo de persona que me hubiera gustado presentar a la gente. Aunque hasta ahora no lo echo, podré contar a todo el mundo la persona que eras, una persona que lo daba todo sin esperar nada a cambio, que luchaba y seguía por mucho que le cayera encima, que no se dejaba manejar por los que se creían los fuertes y que se enfrentaba a todo aquel que quisiera hacer daño alguien que te importara. Eras de esas personas a las que se aprende a querer.
Y a pesar de tus 9 años, aprendí muchísimo de ti, seguro que más que tu de mí.
De lo único que me arrepiento es de haber compartido solo tres meses contigo y no haberte visto en tres años… Porque eso si ha sido culpa mía… Porque tú lo valías.
¿Sabes cuantos eran los kilómetros? Casi 7000 km, que parece mucho y lo es. Es mucho. Esa era la distancia.
Pero, a pesar, de esos 7000 km y esos tres años, siempre me acordado de ti.
Y va a seguir siendo así siempre.
Al final fuiste tu la que me ayudó a ser más feliz a mí, cuando la única razón de mi viaje era hacerte la vida un poco más fácil a ti.
Con 9 años te has ganado el cielo, hasta tu religión hará una excepción contigo.
Allí estarás bien y no puedo pedir nada mejor que eso.