domingo, 1 de agosto de 2010

A quien sea

Una carta que escribí hace tiempo...

Compañero:
Te escribo porque estas fechas me lo piden y, también, porque ya es mucho el tiempo que hace que te conozco y han pasado un montón de cosas desde que nos conocimos. ¿Te acuerdas? ¿Te acuerdas cuando empezamos? Cuando éramos las nuevas y el ambiente nos intimidaba… Ya ha pasado mucho de aquello… Ahora cuando pienso en eso que un día fuimos, esas, las nuevas… Nos encuentro tan pequeñas…

Esta etapa de nuestra vida se cierra. Ya no somos simples estudiantes, no. Ahora cada una elegirá su camino: unas seguiremos estudiando, otras trabajaremos, otras, tal vez, no hagamos nada… Y a ti te pregunto ¿Qué vas hacer?... Te lo pregunto por qué no estoy muy segura de a quién va dirigida esta carta…

¿Quién eres? ¿Eres esa persona que conocí y que desde el principio no nos hemos separado? Puede, puede que seas esa persona. Juntas formamos una amistad que aún sigue viva, que crece con el paso de los años… Si es así, no puedo decirte nada que ya no sepas: eres mi confidente, mi amiga y con eso te lo digo todo. Pero ¿Y si fueras esa con la que mantuve una relación pero que con el paso del tiempo nos distanciamos? Bueno, suele pasar… Si eres esa persona solo puedo decirte que gracias por compartir tu amistad conmigo, aunque ahora ya no sea lo mismo, yo me quedo con los buenos momentos.

¿O quizás eres esa persona a la que siempre veo por los pasillos pero nunca hablo? Sí, te conozco: nuestras miradas se cruzan a veces pero nunca nos hemos parado a hablar. Probablemente tú hayas escuchado cosas de mí y yo de ti...Y de alguna manera nos conocemos sin conocernos.

También puedes ser esa persona que nunca me cayó bien. No es nada extraño: ni te pueden gustar todos ni se puede caer bien a todos... Tu presencia es inevitable: pudiste ser irritante, prepotente, chula, egoísta... Pero no te voy a olvidar. Junto con las demás, vas a formar parte del recuerdo; vas a formar parte de esta etapa que se queda grabada en la memoria. Y, aunque hayamos tenido nuestras diferencias, espero que tengas suerte de ahora en adelante.

A lo mejor eres la "guay" de la clase: la que se puso a fumar a los 15 años, tenía carnet de conducir y se emborrachaba muchísimo cuando salía. A ti seguro que no te olvido: siempre eras el centro de atención, la chica carismática que se llevaba a todos de calle... ¿Qué te puedo decir a ti? Que esas cosas, a lo mejor, están bien para el instituto. Pero, aunque no nos guste, creceremos y esas cosas perderán su importancia poco a poco...

¿Y si fueras el polo opuesto? Esa chica retraída con tendencia a hablar bajito y a estudiar mucho: esa persona que quería pasar desapercibida entre la multitud, no molestar... Siempre tuve curiosidad por ti, siempre quise conocerte. Pero te cerrabas en tu escudo de timidez. Es una lástima. Nunca sabré quién eres de verdad, nunca me has dejado conocerte...

Puedes ser tantas personas... Tantas has podido ser que no me caben en esta carta. Bueno, seas quien seas, se resume a que has sido mi compañero: una persona que ha vivido junto a mí esta etapa. Y ahora que nos separamos ¿Qué pasará con nosotros? ¿Volveremos a vernos? ¿Te acordarás de mí cuando pasen diez años? ¿Me acordaré yo? El mundo es muy grande y los caminos que tomemos pueden ser muy distintos... Pero yo confío en la casualidad: en que algún día nos encontremos en cualquier lado y hablemos, recordando estos años llenos de vida.

Seas quien seas, gracias.

Uxue

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