domingo, 6 de marzo de 2011

Para

Es lunes y son las 6:30 de la mañana, suena el despertador, te levantas, medio dormido,vas a la cocina te preparas el desayuno y te lo comes. Luego te lavas los dientes, haces la cama, te vistes, preparas las cosas, te miras al espejo y sales de casa. Hace frío. Te subes la cremallera y empiezas andar hasta Merindades, ves pasar a la gente, te pones los cascos, escuchas la música y piensas en tus cosas. Llegas a la parada de la villavesa y esperas. Llega la villavesa, te montas entre un montón de gente. Te cuesta 20 minutos llegar. Te bajas, te vuelves a subir la cremallera, hace frío. Llegas al sitio donde haces las prácticas. Te pasas de 8:30 a 13:00 sin parar, tienes hasta las 14:30 para comer, comes, vuelves a currar hasta las 15:30. Te pones el abrigo, ahora hace calor, te lo quitas, vas hasta casa andando, te duchas,  te vistes y te vas a la Escuela de Idiomas hasta las 21:00, a las 21:30 llegas a casa, cenas, te lavas los dientes y te vas a estudiar. A eso de las 23:30 te metes al correo, al tuenti, al facebook, hablas con alguien y a las 00:00 te vas a la cama.
Al día siguiente(martes) te vuelves a levantar y se repite lo mismo, además tienes que ir a recoger a tus primas de 4 y 7 años a la Ikastola y después irte al gimnasio. Legar a casa y estudiar.
El miércoles, puedes dormir una hora más, llegar a clase a las 8:15 y salir a la 13:30, llegar a casa comer, ver un poco la tele e irte a la Escuela de Idiomas otra vez.
El jueves sales de clase a las 14:30. Tienes que ir a por tus primas, al Gimnasio y también tienes que estudiar.
Viernes, sales a las 13:30 y te vas al gimnasio, a la tarde tienes que trabajar hasta las 22:30 y llegas a casa a las 23:15. Cenas y te vas a la cama.
Al día siguiente te levantas con mil cosas que hacer y además hay que salir por la noche.
Domingo: resaca y montaña.
Y después.... Lunes.
Tic, tac, tic, tac, tic, tac, tic, tac, tic, tac, tic, tac, tic, tac.......

PARA....Para porque las cosas no son así, esto solo es algo superficial porque dentro de esta rutina tan aparente, hay cosas que día a día nos sorprenden. Cosas que, tal vez, no sean importantes, que, puede, que sean pequeñas, pero que son de las que nos acordamos, son las que pasan a formar parte de nuestra historia, parte de ese álbum de recuerdos que tenemos en el cerebro (seguro que hay un nombre científico para eso, pero siempre me imaginado que sería algo así). Son esas cosas de las que hablas con una persona que hace tiempo que no ves.
Así que para, date tiempo y no dejes que ese álbum se quede vacío.

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