domingo, 7 de agosto de 2011

A propósito de su visita, Señor Benedicto XVI

Me llamo Uxue, tengo 20 años. Soy atea. No creo en Dios, ni en Jesucristo, ni tampoco en la iglesia que los representa. No creo en un cielo y un infierno. Ni que los panes y los peces se multiplicaran. No creo en las costumbres cristianas ni en la Biblia (aunque la haya leído). Ni en que Dios sea la última esperanza. Ni en que nos salvará.
No creo en ninguna de esas cosas.
Pero ¿sabeis? si creo en el ser humano. Y creo  en su libertad y en sus derechos. En sus creencias. En sus ideas. Sus opiniones. Su capacidad de recapacitar. Su valentía a defender lo que el cree justo.
Cuando usted venga a Madrid a visitarnos yo estaré allí. Pero no estaré para insultarle sino que le mostraré mi más sincero respeto. Porque como dijo Voltaire: Detesto lo que dices pero defendería hasta la muerte tu derecho a decirlo. ¿Quiere saber para qué estaré allí?
Estaré allí para recordarle los problemas que existen en el Cuerno de África, para que no se olvide de la de millones de personas que mueren cada día de hambre, para que se fije en la de personas que se están quedando sin su hogar por no tener trabajo ni recibir ayuda, en la de recortes que hemos sufrido en sanidad y educación, en que los comedores sociales ya no tienen ni para comer, en la de mujeres que sufren abusos y maltratos por todo el mundo, en la de niños soldado y la de niñas vendidas como prostitutas...
Estaré allí para recordarle la de cosas que se podrían arreglar si esos 50 millones de euros no se utilizaran en su visita.
Por supuesto que eso no es culpa suya, pero usted tiene la capacidad de decir que NO. No a 50 millones de euros. Es hipócrita. Es demasiado y siento ser dura o, desde su punto de vista, insolente, pero paguesé usted su viaje, o que se lo pague el que quiera que usted venga. Porque  a mí me dasalienta tener que pagar la figura de alguien que ni me representa ni me parece que tenga unos valores. Lo siento es así. Ahora podrá criticarme y decirme cuanto se le ocurra, pero yo estaré allí.
Aguantaré lo que me echen. Aguantaré el gran discurso que me imagino dará. Quejándose de los preservativos, el aborto y los homosexuales. Aguantaré eso. ¿Sabe por qué? Porque soy mucho más fuerte y no necesito pisar ni criticar a nadie para conseguirlo. Y a pesar de todo eso, yo seguiré respetandolé como ser humano aunque no me guste como persona. Y sí, eso me hace sentir mejor, porque se que usted a mi no me respeta.
Me disgusta que haya gente como usted y esa es la razón por la que muchas veces pierdo la fe en el ser humano.
Y ahora si se siente mejor, seguro que voy al infierno por esto.
Atentamente,
Uxue

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