lunes, 5 de diciembre de 2011

De porque merecen la pena las locuras como esta.


Hace un año jamás pensaba que iba hacer una “locura” de unas dimensiones como la que estoy planeando llevar a cabo estas navidades. Y sin embargo, aquí estoy, a menos de irme a otro país, diez días, sola, y solamente por el placer de ver a alguien. O, tal vez, por la necesidad de verle, no lo sé. Es complicado. Yo soy complicada.
Creo que si ahora mismo me hicieran una radiografía, dentro de mi cuerpo solo habría nervios, un montón de nervios diferentes, como una sopa de letras. Que por cierto me están agobiando y poniendo mala. Pero supongo que me paro a mirar más la parte positiva de todo esto, que no es en absoluto pequeña. Es grande, enorme, incomparable, y todos los adjetivos que se os ocurran. Imaginaros lo mejor del mundo. Pues es mucho mejor.
Y a pesar de toda esta alegría contenida me asaltan un montón de preguntas, dudas y miedos, a los que no sé cómo responder, ni siquiera se el significado de muchos ellos y por todo ello me pregunto si merece la pena todo esto. ¿Es egoísta?, a veces pienso que sí. La decisión de irme diez días a otro país no me afectado solo a mí. Imaginaros lo que es para unos padres decirles que vas a pasar las navidades fuera (y tan fuera). O imaginaros como es que una persona que quieres MUCHO vuelve de Oxford el mismo día que tú te vas y que por la gracia de querer irme no la voy a volver hasta yo que sé cuándo. Y sumarle que vivo fuera y ese periodo es para recuperar el tiempo perdido…Imaginaros lo que ha supuesto este viaje. Y yo empeñada en querer ir, sin mirar cómo afecta eso a las personas de mi alrededor. Pero ¿es malo?, ¿es malo echar de menos?, ¿es malo hacer algo así por alguien que te importa y qué sabes que necesita que hagas esto?, ¿es egoísta, como me dicen, de verdad? ¿Es malo querer a alguien así? ¿Merece la pena ese “sufrimiento”?
Pues claro que lo merece… pero que otra cosa puedo decir. Está claro que si no mereciera la pena hacerlo, no lo haría. No me habría gastado casi 1200 euros en eso. Ni habría aceptado tener que pasarme casi 20 horas (ida + vuelta) en el medio de transporte que más pánico me da en el mundo. No habría hecho los dos mil millones de papeles que me han pedido hacer para ir hasta allá. Y lo merece, sobre todo, porque a pesar de todo esto, no tengo la certeza de que me dejen cruzar la frontera. Si no creyera que no merece la pena no me expondría a todo esto.
Y hoy es uno de esos días en los que pienso si merece la pena después de tanto nerviosismo y nudos en el estomago que estoy acumulando. Pero se pasa rápido, me miro y digo: Uxue ¿Qué ostias dices?, claro que merece la pena.

Os dejo esta, que al final, si merece la pena hacer esto es por "Someone like you"
 

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