martes, 4 de diciembre de 2012

No te quiero ver llorar


Ver llorar no es nada fácil. Cuando tengo entre mis brazos a una persona que me importa y siento como llora, como sus lágrimas me caen a la ropa… es uno de los momentos más difíciles. Sentir por entero lo que siente esa persona y que me agarre tan fuerte que me asuste, porque cuando lloro siento como que alguien ha decidido apagar las luces sin pensar que yo me iba a quedar a oscuras. Y estoy sola. Porque se las consecuencias de llorar y no tener la fuerza de alguien que decida abrazarme. Porque intentar ser esa fuerza que haga que no sienta esa tristeza que le ahoga, es tan difícil, que me pregunto si tuve la fuerza suficiente. Pero ese miedo es porque no la tuve para mí. No tuve la fuerza suficiente para mí.

Y creo que en ese momento me inventé fuerzas de la nada. Y fueron todas para esos ojos tristes. Y me hace sentir bien. Me hace sentir bien que alguien sea capaz de sacarme fuerzas de la nada. Y me hace sentir bien que por lo menos no fui el desastre que soy conmigo misma. 

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