jueves, 2 de enero de 2014

Los 10 bulos de Benigno Blanco sobre el aborto

Benigno Blanco es el  Presidente del Foro de la Familia y escribió un artículo hace poco en el que hablaba de 10 supuestos mitos y falacias sobre el aborto. Ya no sé si es por enfado, cansancio o necesidad de defenderme como mujer, pero me veo en una necesidad enorme de tirar por los suelos esas diez mentiras. (Por favor, leed el artículo mencionado para entender esta respuesta).

     1.    No se trata del derecho de la mujer a decidir.

Falso, de hecho, es de lo único de lo que se trata, y este argumento invalida, por ende, todos los demás. Un feto podrá ser un ser humano en potencia, pero eso no lo convierte en uno. Una mujer SI es un ser humano, un sujeto de derechos y libertades, con el derecho de ejercer su autonomía. Anteponer los derechos de una “supuesta vida” sobre un ser humano es violar íntegramente el primer artículo de La Declaración Universal de Derechos Humanos: Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros. En el que ser humano se contempla como una vida que ya ha nacido.

    2.    No hay dudas razonables sobre cuando se origina la vida humana.

Cito textualmente del artículo: La vida individual -y no sólo en la especia humana- se origina con la concepción al formarse el patrimonio genético del individuo. Seguimos prácticamente con el mismo argumento, y vuelvo a repetirme, ¿un feto es un ser humano? No dudamos de que es un ser vivo, pero no es un ser humano, no lo podemos ni ver ni tocar y mucho menos, como tal, no es algo que tenga más derecho que su madre a existir de la manera más libre posible.

     3.    Si se ilegaliza el aborto no habrá abortos clandestinos.

Falso. Uno de los informes del año 2012 de la Organización Mundial de la Salud indica que el 50% de los abortos en el mundo son ilegales. La incidencia de los abortos clandestinos a nivel mundial no ha bajado y se registran hasta en un 98% en los países en desarrollo.

En esta misma línea tampoco es cierto que cuando algo se ilegaliza disminuye su práctica, al contrario, y menos si estamos hablando de un derecho. Cuando privamos a las mujeres de su derecho a una atención sanitaria, los abortos clandestinos se disparan. No hay más que darse una vuelta por África y las millones de muertes de mujeres muertas por practicarse abortos, viendo en las precarias condiciones en las que van a criar a sus hijxs (ese es otro debate).

Lo podemos ver, para que resulte más fácil con las drogas, por ejemplo, que no hace falta decir que por muy ilegalizadas que estén, el consumo sigue aumentando.

     4.    La ONU no reconoce el derecho al aborto.

La ONU, como institución no ha declarado el derecho al aborto como algo universal, pero tampoco se ha declarado en contra. De hecho, una de las declaraciones de la ONU mediante la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, celebrada en El Cairo en 1994, reconoce que la habilitación y la autonomía de la mujer, así como el mejoramiento de su condición política, social, económica y de salud son fines sumamente importantes en sí mismos. En esta conferencia también se insta a los gobiernos a evaluar y revisar las leyes políticas sobre el aborto para que estas tengan en cuenta los compromisos asumidos en relación con la salud y el bienestar de las mujeres de conformidad con sus derechos, en lugar de recurrir a códigos penales y medidas punitivas.

     5.    La lucha por el aborto no está normalizada en el mundo.

Durante el siglo XX la legalización ha liberalizado la interrupción de embarazos no deseados en diversas situaciones médicas, sociales o particulares. Los abortos por voluntad expresa de la madre fueron legalizados primero en Rusia (1920); posteriormente se permitieron en Japón y en algunos países de Europa del este después de la segunda guerra mundial. A fines de la década de 1960 la despenalización del aborto se extendió a muchos países. El movimiento de despenalización ha seguido creciendo en todo el mundo y ha sido defendido en las conferencias mundiales sobre la mujer (especialmente en la de Pekín en el año 1995). Aunque todavía hay países, que sobre todo por cuestiones religiosas, se ven presionados a mantener legalizaciones restrictivas y condenatorias.

     6.    El aborto hace peligrar la supervivencia de las sociedades.

Este argumento es, en el mejor de los casos, un análisis simplista. Los pro-vida siempre se apoyan en él para señalar los resultados catastróficos del aborto.
Primero, el crecimiento poblacional como soporte del crecimiento económico es un modelo insostenible. Saber administrar recursos limitados es uno de los principios básicos de la economía. La productividad promedio de un individuo de una sociedad a otra, y de una generación a otra es de gran variabilidad. El Reino Unido, con 62 millones de habitantes, posee un PIB similar al de Brasil, con casi 200 millones de habitantes, por ejemplo.

Desde el año 2000 la población  mundial ha crecido en 1,000 millones de habitantes. Su distribución es otro tema pero incluso en países como Francia y España, dónde la tasa de crecimiento se acercó a cero, la población nunca dejó de crecer. Las tasas de estos países han ido en aumento y ya se acercan al uno por ciento.

En este argumento no se incluyen los movimientos migratorios, la inmigración compensa porque la gente va allí dónde hay trabajo.

Además, el análisis de los efectos del envejecimiento poblacional no puede entenderse a fondo sin tener en cuenta todo el movimiento social que le acompaña, el período de estudios prolongado, la entrada tardía en la vida productiva, el aumento en la esperanza de vida. Estos movimientos también son más marcados en los países en que se ha legalizado el aborto.

El problema no es reproductivo, sino de la incapacidad de dar una respuesta a los retos de la sociedad.

     7.    El aborto no es una conquista feminista, y tenemos que renunciar a ella.

“El aborto es una solución machista a un problema de todos.” Me hace gracia que la Iglesia hable de machismo. Con pedazitos escritos en la Biblia como este me da grima que la iglesia vaya de defensora de los derechos de la mujer. Te alabamos ¡Oh señor!:

"Pero quiero que sepáis que Cristo es cabeza de todo varón, y el varón es cabeza de la mujer… Porque el varón no debe cubrirse la cabeza, porque él es imagen y gloria de Dios; pero la mujer es gloria del varón. Porque el varón no procede de la mujer, sino la mujer del varón, y tampoco el varón fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón."
1 Corintios 11: 3, 7, 8 & 9

O este otro párrafo, qué es de mis preferidos:

"Y si vieres entre los cautivos a alguna mujer hermosa, y la codiciares, y la tomares para ti por mujer, la meterás en tu casa; y ella rapará su cabeza, y cortará sus uñas, y se quitará el vestido de su cautiverio, y se quedará en tu casa; y llorará a su padre y a su madre un mes entero; y después podrás llegarte a ella, y tú serás su marido, y ella será tu mujer."
Deuteronomio 21: 11-14

¿Es la institución que defiende la Biblia, y, por tanto, defiende estos pasajes, la que habla de proteger a la mujer? Estamos salvadas, amén.

Pero bueno, a lo que íbamos:

Primero, el aborto no es un problema de todos, el aborto es una decisión de todas.

Segundo, es la iglesia la que presiona a las mujeres para no abortar, es la iglesia la que justifica que aunque te hayan violado, tu responsabilidad es ser madre, es la iglesia la que presiona y la que estigmatiza a las mujeres que han decidido ser autónomas y libres para decidir. (Porque, bueno, sabemos que a la Iglesia le empieza a chirríar que las mujeres podamos decidir sin que haya un hombre supervisando).

Tercero, aún no he visto al movimiento feminista crear ni una sola campaña para obligar a las mujeres a abortar.

Y cuarto, el aborto SI es una conquista feminista, negar esto es negar la historia y los hechos. Pero qué podemos esperar de los que creen en un ente que no está demostrado científicamente, y se empeñan en dar argumentos respaldados científicamente. Curioso, ¿no?

     8.    El precio del aborto legal: millones de niños que no llegan a nacer, millones de vidas de mujeres destrozadas.

Lo del principio, millones de niños que no llegan a nacer, porque creemos que es más justo obligar a parir a las mujeres y luego desentendernos por completo de esa vida que estamos obligando a ser, que preocuparnos por la mujer. Porque a lxs conservadoxs os interesáis por la vida cuándo son fetos, pero no cuando tienen 18 años y se alistan en el ejército para morir.

¿Millones de vidas destrozadas? Por favor dime que has ido a las casas de todas y cada una de las mujeres que han abortado y les has preguntado cómo les ha sentado abortar.

En caso contrario, cállate, no eres ninguna autoridad para hablar de las emociones y los sentimientos que han sentido millones de mujeres. No necesitamos que nadie nos diga cómo debemos sentirnos, gracias. Y para esto, las compañeras de Pikara Magazine se han pegado un gran trabajo reuniendo testimonios de mujeres que han abortado y no son almas en pena por ello.
     9.    Las Leyes del aborto obligan a las mujeres a abortar.
      a)    Las leyes del aborto legal no obligan a ninguna mujer a abortar si no quiere hacerlo. La única estructura de violencia estructural que existe sobre las mujeres es el patriarcado.
   
    b)    Las leyes del aborto no son violencia. Violencia es que una mujer no pueda decidir. Violencia es que te violen y te obliguen a ser madre, violencia es creer que las mujeres somos demasiado débiles para tomar decisiones. Violencia es que la vida de un ser vivo, como es un feto, prevalezca por la vida de un ser humano. Violencia es tratarnos como incubadoras.

    c)    El estado hace tiempo renunció a su compromiso ético y humanista. El aborto no es comparable a matar a millones de niños de hambre. Preocupémonos por los niñxs nacidos que por los que no han nacido.

    10.  El movimiento por la prohibición del aborto es culpa de la Iglesia.

Por favor, dejad de miraros el ombligo. El movimiento por la prohibición del aborto es producto de un sistema patriarcal que si no recuerdo mal, lleva siglos haciendo de las suyas. Es por eso, como bien dices, que Hipócrates y Galeno (no católicos), establecieron que la ética médica impedía el aborto. Todo ese pensamiento proviene de una sociedad profundamente machista, no católica. Y es por eso que la Iglesia es profundamente machista también. Pero eso no significa que no tengáis vuestra parte de responsabilidad en perpetuar, durante siglos, la violencia contra la mujer, ¿tengo que volver a repetir esos preciosos pasajes de la Biblia que he mencionado antes?




Educación sexual para decidir.
Anticonceptivos para no abortar.
Aborto legal para no morir.


Escrito con las aportaciones del compañero @HxC_Anieber que también tiene un blog en el que aporta su pequeño grano de arena a esta lucha.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.